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Prólogo del Libro “Insomnio” de Yolanda Duque Vidal

 

Por: Judith Ghashghaie

Las uvas del insomnio en la poética
de Yolanda Duque Vidal

                                                 

Con un lenguaje sencillo, esta escritora explora los sentimientos de insomnio y desarraigo, la reflexión existencial y la soledad. En su escritura el comportamiento de los humanos se somatiza y deviene en dolor corporal; el proceso de entender el mundo exterior se transforma en pesar tal como se puede apreciar en el poema Insomnio: Voces antiguas repican en oídos/afiebrados de murmullos necios / el insomnio es una fisura por donde escapan los sueños/… Y la pérdida de las personas queridas: Madre, hoy quiero confesarte/que mi fortaleza se quiebra, / que ya no soy la misma / que me siento vacía y frágil /… Al mismo tiempolas costumbres y cosas que se dejan en el país natal; y por otro lado, la imposibilidad de adaptarse al nuevo lugar: Aquí estás, atrapada como mariposa / en la hélice implacable del tiempo / amoldada a vivir en una jaula / entre paredes húmedas de soledad /.

Frente a la dificultad de vivir en la patria originaria, el lugar adoptado, supuestamente, compensa las carencias y acoge en su suelo al extranjero. Sin embargo, no siempre esto es cierto; generalmente el intento es fallido. El país natal es solamente espacio imaginario y el viaje a través de esta geografía es una evocación angosta y tortuosa como el territorio mismo, sólo las añoradas aguas del Pacífico Sur y la Cordillera de los Andes le ofrecen  serenidad. En la poética de Yolanda el concepto de “Progreso” no está vinculado al bienestar económico o tecnológico como se suele acostumbrar, sino más bien a las acciones y sentimientos humanos. Asimismo, el concepto de  “Identidad”  no corresponde a una idea preconcebida, sino que se va construyendo a partir de la “palabra”, de su poder de simbiosis con la vida misma.

La producción última de esta sureña, tal como los vinos de buenas cepas que se producen en su terruño, demuestran cuerpo, gran madurez e intensidad, no sólo al paladar, sino también al espíritu. ¡Salud! por Yolanda Duque Vidal.

 

Judith Ghashghaie

Florida, USA,  2006