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Intima Sal (Libro de poemas bilingües de Esmeralda Mora Luviano)

Por: Dora Berenice Paredes Acosta

 

 

En estos tiempos que corren, para algunos de dudas y desasosiego, para otros de encarnizada lucha, y para otros tantos de desconfianza, el anuncio de la presentación

de un libro de poesía, es siempre, un signo de esperanza.

  Es por ello que no pude dejar de sentir una especie de alivio cuando recibí la llamada de Cristián González, invitándome a participar en esta presentación; pero el motivo era de doble regocijo: se trataba de la presentación del libro de Esmeralda; y de golpe, el recuerdo:

 

─¿Cuándo tu libro de poesía, Esmeralda?−la interrogaba un par de años atrás. Y siempre, invariablemente, respondía con una promesa que era una sonrisa generosa. Por ello fue imposible negarse a venir, porque nadie se niega, estarán de acuerdo, a las buenas noticias.

 

Además, nos une a Esmeralda la alegría de haber participado en la aventura de Mallinali, taller literario que ella fundó, donde en más de una ocasión, se discutía abierta y acaloradamente sobre el quehacer de la escritura, eran tiempos en que, nos retirábamos molestos o irritados con el otro, pero eso no imposibilitaba que faltáramos a la siguiente cita: la escritura nos convocaba, nos reunía, creo que hasta se carcajeaba de nuestros pleitesiíllos  literarios porque la muy malvada letra, la burlona palabra, nos volvía a reconciliar, nos sentaba pues, uno frente al otro, qué quieren, caprichos de la escritura. Y entre esos caprichos nació La Hoja Rasca, y entre los textos, recuerdo muy bien, se publicó este:

 

“Dos átomos de hidrógeno

por uno de oxígeno

me han roto el esquema.

 

(El agua desova su corriente

sobre mis palmas,

el tacto se apresura,

abre su flor y es,

y es volcán en flor.

Por entre mis dedos

infinidad de cuentecillas

cristalinas se amontonan

y caen al viento en fina

escarcha y velo).

 

Me han roto el esquema

dos átomos de hidrógeno

por uno de oxígeno.

 

poema de Esmeralda, que hoy encontramos incluido en Intima Sal, para quienes participamos en Mallinali y en la Hoja Rasca, un regocijante recuerdo, la sorpresa y confirmación de que hicimos las cosas, al menos no tan mal como sospechábamos.

   En ese taller literario que les cuento, si alguien manejaba muy bien la imagen era precisamente, la autora que hoy nos convoca, y acabamos de tener la muestra:

...

Por entre mis dedos

infinidad de cuentecillas

 cristalinas se amontonan

y caen al viento en fina

escarcha y velo

 

vaya manera de resumir lo que es la lluvia, y de llevarnos incluso más allá: a los sueños de niños jugando a huir de un chaparrón, o quizás la imagen lleve nuestro recuerdo a una joven tarde de fresca  lluvia; cuando enamorados, la naturaleza no se padece, se disfruta. Habrá quien lea estos versos y sienta nostalgia, pero inequívocamente, será la lluvia el motivo de las imágenes que nos surjan.

 

   Intima Sal es un libro minimalista, la claridad del lenguaje, las imágenes de lo cotidiano, lo suscribirían en esta corriente artística. Es un libro sencillo y entrañable, pues está ahí la belleza de lo cotidiano:

 

Frágil temblor

todo en silencio,

inició la danza

del naranjo y el viento. ( Versión del naranjo. p.20)

....

 

Siento

 un sol hecho luna

sobre el agua,

una luna hecha sol

por el espejo. (Anillos de agua. P.22)

 

La autora habla de esas pequeñas cosas que nos dan golpes de alegría: de la risa de los niños que recogen piedritas para guardarlas en sus pequeños bolsillos, de la lluvia y las tardes soleadas, de la cuija que nos da la bienvenida al llegar a nuestras casas y nos confirma que no estamos solos, o del rasguño amoroso de la mascota que confirma nuestra existencia. Todo esto es lo que vemos y vivimos todos los días, pero no lo descubrimos, porque para descubrirlo, hace falta ser poeta y tener los nervios al descubierto, para captar todo lo que el mundo deja pasar.

   Pero también, habrá que decirlo, Intima sal es un libro amoroso, donde la alegría del enamoramiento se expresa de la manera más pura y sencilla:

 

Cuando las aves niñas

introducían sus picos en la arena,

apareciste,

sincronizaste tus alas a mi paso

si, me cantaste con tus silbidos tiernos. (Cierto, p. 44)

 

El enamoramiento, la pasión y el desencanto: la confirmación de que se está vivo, de que se puede morir de amor y seguir viviendo, porque al final del día, cada quien tiene que lidiar con su pequeña muerte y reinventarse, y poner los ojos en lo que nos revela que estamos, pese a todo, vivos. Y la necesidad, sobre todas las cosas, de que el objeto amado sea sólo un sueño:

 

(Leer Oquedad p. 36)

 

   Así pues, tenemos que en Intima Sal, la pasión amorosa es un suceso más de lo cotidiano, que en este cúmulo de emociones y sensaciones, no es el centro del universo, ni el eje gravitacional, es un complemento de nuestro ser y sus manifestaciones.

 

   Porque finalmente, no hay amor más grande para el poeta que la tierra misma, la tierra que marca el camino, la vereda o nos llama de regreso, es el amor constante, la plenitud del ser. La autora, Esmeralda, nos confiesa ese entrañable amor que tiene por Zihuatanejo, esta tierra que es el hilo conductor de su poesía, la que la ancla en este planeta, a la que siempre ha de volver, es quizás, el amor constante, la pasión que no traiciona y a la que le guarda una fidelidad eterna.